- Abierto: se aplica al vino de poco color y, también al que presenta falta de equilibrio en la boca.
- Abocado: sin llegar a ser dulce, tiene cierto tono azucarado.
- Afrutado: carácter frutal o abocado.
- Alegre: ligero, fresco y fácil de tomar, con buen paso de boca y sin complejidad de aromas.
- Amplio: completo, lleno, extenso, los matices resaltan de una manera ostensible.
- Añada: Año en que ha tenido lugar la vendimia a partir de la cual se ha elaborado un vino.
- Astringente: marcada astringencia debida a los taninos, sensación de roce entre la lengua y el paladar.
- Aterciopelado: suave y fino.
- Balsámico: aromas penetrantes que dan cesación de frescura.
- Caliente: sensación pseudotérmica de ligera intensidad debida a la acción deshidratante del alcohol.
- Capa: intensidad del color.
- Carácter: personalidad particular o singularidad.
- Cerrado: tímida expresión aromática producida por una reducción o concentración de moléculas aromaticas. A veces con una simple airecación es suficiente para slucionar el problema.
- Complejo: amplia gama de sensaciones tanto en boca como en nariz.
- Crudo: demasiado joven, sin terminar.
- Cuerpo: potencia y consistencia del vino en la boca.
- Duro: marcada acidez y astringencia.
- Elegante: equilibrado, delicado y sutililes sensaciones.
- Especiado: sensaciones o recuerdos de especias, clavo, canela, etc.
- Espeso: recio, con mucho cuerpo y densidad.
- Estrecho: Aromas y sabores desaparecen rapidamente.
- Evolucionado: ha sufrido modificaciones positivas o negativas, con el paso del tiempo.
- Final de boca: últimas sensaciones que se aprecian al degustar un vino.
- Franco: puro, limpio, sin alteraciones ni defectos, sin falsos o inadecuados olores o sabores.
- Fresa: aroma que presentan los vinos jóvenes procedentes de viñedos no muy añejos.
- Frutal: aromas primarios y propios de la uva con que ha sido elaborado o recuerdos a otras frutas.
- Fuerte: caracteres de alcohol y cuerpo muy marcados.
- Hueco: sensación de tener cierto volumen y carnosidad pero carecer de sabores.
- Limpio: aspecto trasparente, brillante, sin materias sólidas en suspensión.
- Lineal: con escasa riqueza en sensaciones.
- Lleno: amplio de sabores y estructura. Que colma la boca.
- Mórbido: suave y delicado.
- Nervio: rico en componentes ácidos, materias minerales y taninos. Con carácter.
- Neutro: de escasa acidez.
- Noble: elaborado y envejecido con esmero. De calidad sometido a crianza al menos dos años.
- Nuevo: joven de menos de un año.
- Opaco: elevada intensidad colorante o que debido a enturbiamientos no deja pasar la luz a través.
- Pastosos: demasiado denso en boca.
- Persistencia: larga duración del sabor del vino en el paladar.
- Recio: bien constituido pero con mucho cuerpo.
- Redondo: sus componentes están en armonía sin destacar ninguno sobre el otro, armonioso, equilibrado.
- Retrogusto: sensaciones que deja un vino después de ingerirlo.
- Retronasal: aromas percibidos cuando el vino se encuentra en la boca o después de ser tragado.
- Sedoso: gran suavidad en el paso por boca.
- Terroso: recuerda a la tierra. Caracteristico de los grandes vinos de Borgoña.
- Tierno: todavía sin hacer pero agradable.
- Untuoso: carácter oleoso, graso, denso pero también suave.
- Velado: ligeramente alterado en su limpidez. Como con neblina.
- Verde: sabor ácido y poco pulido.
- Vinoso: alta graduación, pesado, denso, basto.
- Vivaz: acidez pronunciada pero adecuada, alegre, refrescante, como con electrizidad.
- Vivo: aspecto brillante, que parece emitir luz propia. Carácter juvenil
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